
Nacida y criada en Ancud, enfermera de profesión, docente de la carrera de Enfermería de la Sede UAC, y voluntaria del Cuerpo de Bomberos desde los 16 años, María Paz San Martín Vidal fue reconocida como “Vecina Destacada” de Ancud, en el marco de la reciente conmemoración del 258° aniversario de la fundación de la comuna.
La distinción le fue entregada por el alcalde, Andrés Ojeda Care, como reconocimiento a su trayectoria, marcada por el compromiso, el servicio y una profunda vinculación con su territorio.
Hoy, a sus 31 años, María Paz es la primera mujer directora de la 3ª Compañía de Bomberos de Ancud, institución fundada en 1872. Una responsabilidad que ejerce en paralelo con su rol de enfermera del departamento de salud municipal, donde trabaja en atención integral al desarrollo infanto adolescente, y sus tareas docentes en la Universidad.
Son caminos distintos, pero en su historia parecen formar parte de una misma vocación.

“Como enfermera y como bombera, lo más importante es no perder la empatía con el dolor ajeno”, explica María Paz.
Precisamente es lo que transmite permanentemente a sus estudiantes: que detrás de cada procedimiento y de cada intervención hay una persona que necesita ser escuchada y acompañada.
“Siempre les hablo a mis estudiantes de la UAC sobre el valor de la humanización en salud, de la importancia de no perder el foco. Que, si bien la profesión es una forma legítima de desarrollarse y ganarse la vida, lo primero será siempre ayudar a salvar a los demás”, señala.
Y resume esa enseñanza en una frase que parece definir también su propia manera de entender la vida: “con la mente fría y el corazón calentito”.
Vocación a toda prueba
Esa vocación por servir, que se manifestó tempranamente, encontró en marzo de este año una nueva expresión. María Paz, al frente de su compañía de bomberos, especializada en rescate con cuerdas en altura y desnivel, y en zonas de difícil acceso,
participó en un complejo operativo que permitió rescatar a un hombre de 59 años extraviado en un sector boscoso de Coquiao, hecho ampliamente difundido por la prensa. La experiencia volvió a poner a prueba su preparación y compromiso con la comunidad.
“Lo recibo con orgullo y también como un desafío”
Recibir el reconocimiento como “Vecina Destacada” fue, para la docente UAC una experiencia difícil de describir.
“Es una mezcla de emociones. Lo recibo con orgullo, en nombre propio, pero también en nombre de mis compañeras de la bomba y de mis colegas enfermeras”, cuenta.
Y junto con el orgullo aparece también la responsabilidad.
“Es un desafío para continuar por este camino, en el que ya llevo casi la mitad de mi vida”, agrega.
La frase adquiere especial significado al recordar que comenzó su trayectoria bomberil cuando apenas tenía 16 años. Desde entonces, su vida ha transcurrido entre emergencias, pacientes, estudiantes y una comunidad que la ha visto crecer y asumir responsabilidades cada vez mayores.
Por eso, quizás, el reconocimiento no solo habla de lo que María Paz ha hecho, sino también de lo que representa para su comunidad. Así lo expresa el propio texto del reconocimiento: “La distinción no solo reconoce una trayectoria de vida y compromiso con nuestra tierra, sino que inmortaliza el espíritu de aquellos que edifican el alma de Ancud”.
En esa historia, la Universidad de Aconcagua ocupa también un lugar. Desde sus aulas, María Paz continúa compartiendo conocimientos, formando a quienes mañana asumirán la responsabilidad de cuidar a otros, y lo más importante, buscando contagiarlos de esa pasión por servir que ha marcado su trayectoria.
Porque, al final, todas sus actividades parecen conducir al mismo punto: cuidar, acompañar y llegar cuando alguien necesita ayuda. Y hacerlo, como ella misma enseña a sus estudiantes, “con la mente fría y el corazón calentito”.
Agosto, 2026.





