
Con una alta participación de estudiantes, docentes e integrantes de la comunidad, la Universidad de Aconcagua realizó el seminario «Cuerpo y Mente: impacto de la salud física en la salud mental de las personas», instancia que permitió reflexionar sobre la estrecha relación entre los hábitos de vida y el bienestar físico, psicológico y emocional.
La actividad fue organizada conjuntamente por las facultades de Salud y de Humanidades, Ciencias Jurídicas y Sociales, promoviendo un espacio de formación interdisciplinaria y de diálogo con la comunidad en torno a una temática de creciente relevancia.
La exposición estuvo a cargo del kinesiólogo y doctor en Educación Cristian Reveco González, quien abordó la influencia que ejercen factores como la actividad física, la alimentación, el descanso, el sedentarismo y el dolor crónico sobre la salud mental. Asimismo, compartió herramientas prácticas orientadas a favorecer el autocuidado, la prevención y la incorporación de hábitos saludables en la vida cotidiana y en los espacios laborales.
Uno de los aspectos más valorados de la jornada fue la mirada interdisciplinaria con que se abordó la relación entre la salud física y la salud mental. En ese contexto, el decano de la Facultad de Salud, Walter Valencia Arteaga, destacó que iniciativas como esta permiten responder de mejor manera a los desafíos que enfrenta la sociedad.
«La salud física y la salud mental son dimensiones inseparables del bienestar de las personas. Por eso, promover el trabajo interdisciplinario entre distintas áreas del conocimiento no solo enriquece la formación de nuestros estudiantes, sino que también aporta herramientas concretas para mejorar la calidad de vida de la comunidad», señaló.
Los asistentes también valoraron el carácter práctico de la exposición. María Eugenia Hinojosa, participante del seminario, destacó especialmente los contenidos relacionados con la ergonomía y el autocuidado en el entorno laboral.
«Me pareció una actividad muy útil porque entrega recomendaciones que podemos aplicar de inmediato. Comprender cómo una buena postura, las pausas activas y pequeños cambios en la rutina, como dormir adecuadamente, pueden contribuir tanto a la salud física como a la salud mental, es un aprendizaje muy valioso para el trabajo y para la vida diaria.»
La actividad evidenció el creciente interés por abordar la salud desde una perspectiva interdisciplinaria, integrando conocimientos y herramientas prácticas para enfrentar los desafíos del bienestar en la vida cotidiana.
Julio, 2026.





